El gimnasio y el deporte son excelentes para la salud, pero el hombro es una articulación que necesita respeto en el entrenamiento. Es una de las zonas donde con más frecuencia aparecen lesiones por sobreuso, técnica inadecuada o progresión demasiado rápida de la carga. El dolor de hombro después de hacer ejercicio o pesas no siempre indica lesión grave, pero tampoco debe ignorarse como algo normal.

Un ligero dolor muscular después de entrenar los músculos del hombro y la parte superior del cuerpo puede ser normal si has trabajado a mayor intensidad de lo habitual. A esto se le llama dolor muscular de inicio tardío o DOMS (delayed onset muscle soreness): suele aparecer entre 24 y 48 horas después del ejercicio y ceder solo en 2 a 5 días sin tratamiento. Pero cuando el dolor es articular —dentro de la articulación, no solo en el músculo—, aparece durante el ejercicio o dura más de 72 horas con intensidad creciente, hay que evaluarlo.

Los ejercicios que con más frecuencia generan problemas en el hombro son el press militar con barra (especialmente detrás de la cabeza), los jalones por detrás de la cabeza, los fondos en paralelas profundos, el vuelo lateral con demasiado peso, el press de banca con agarre muy ancho y cualquier movimiento por encima de la cabeza con mala técnica o carga excesiva. La solución casi siempre implica corregir la técnica antes de aumentar la carga y fortalecer de forma específica los estabilizadores del hombro (manguito rotador y musculatura escapular).

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Clave práctica: Dolor muscular leve y pasajero ≠ dolor articular persistente; si no estás seguro, mejor que te lo confirme un especialista antes de seguir cargando la barra.