MAL DE POTT (TUBERCULOSIS VERTEBRAL)

MAL DE POTT

MAL DE POTT (TUBERCULOSIS VERTEBRAL)

Introducción

La tuberculosis de columna (TBC), o mal de Pott, es una enfermedad crónica y progresiva, secundaria a la diseminación de un foco primario, el cual puede pasar desapercibido. La afectación esquelética se presenta en aproximadamente 10% de los pacientes con tuberculosis extrapulmonar. De aquella, el 50% se presenta en la columna vertebral. La incidencia mundial no está bien definida, pero la TBC es más común en países subdesarrollados y en niños y adultos jóvenes.





Figura 1. Descripción de manifestaciones clínicas, estudios diagnósticos y tratamiento quirúrgico y complicaciones

Factores de Riesgo

Los factores predisponentes para el desarrollo de tuberculosis incluyen pobreza, hacinamiento, desnutrición, alcoholismo, drogadicción y enfermedades asociadas, como diabetes mellitus (DM) e infección por virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). La afección en columna vertebral se presenta en pacientes con antecedente de haber padecido tuberculosis en otros sitios (adultos, hombres), así como en aquellos pacientes que han sido sometidos a diálisis peritoneal crónica. El polimorfismo FOKI y los genes receptores de la vitamina D se involucran en el desarrollo de TBC.

 

Clínica

La afectación primaria generalmente es pulmonar y la vía de diseminación más frecuente es hematógena; otras vías son la inoculación o la extensión directas. La infección inicia en la porción anterior del cuerpo vertebral. La diseminación es lateral y hacia el disco intervertebral y está dada por la densa vascularidad del hueso esponjoso de los cuerpos vertebrales y el sistema venoso paravertebral de Batson, que carece de válvulas y permite el flujo en ambas direcciones, lo que posibilita la diseminación en varias vértebras. La destrucción del cuerpo vertebral y del disco intervertebral adyacente facilita la alteración de los elementos espinales, el acuñamiento de los cuerpos vertebrales y la compresión de la médula espinal, lo que se manifiesta con dolor, rigidez, espasmos musculares, abscesos y deformidad, que en los casos más graves puede llegar a paraplejia. Las regiones más afectadas son la columna dorsal y lumbar.

 

Diagnóstico

El diagnóstico etiológico se lleva a cabo mediante la tinción de Ziehl-Neelsen en biopsia del tejido afectado.

 

Tratamiento

El tratamiento quirúrgico es necesario en los estadios avanzados de la enfermedad y se realiza para evitar y corregir deformaciones óseas, paraplejia, así como para drenar abscesos secundarios.

 

 

Conclusión

La TBC continúa siendo una de las principales patologías infecciosas que condicionan a los pacientes a padecer complicaciones osteomusculares. El retraso en el diagnóstico es común y se debe a la vaguedad de los síntomas y al bajo índice de sospecha. Los tipos extrapulmonares de tuberculosis, entre ellos la tuberculosis vertebral, representan un problema diagnóstico complejo, esto debido a su carácter insidioso y a sus manifestaciones clínicas atípicas.

 






Figura 2. Resonancia Magnética que muestran lesiones líticas típicas en Enfermedad de Pott

BIBLIOGRAFÍA

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