Huesos y Nervios: Las partes duras y solidas que dan forma al cuerpo humano son los huesos.

Para estudiarlos el organismo se divide en la cabeza, las extremidades y el tronco, la división solamente es técnica porque el cuerpo es en sí mismo una unidad. Todos los aspectos del cuerpo humano están relacionados entre sí.

La división de tres partes se establece a la posición de cada hueso en el esqueleto del cuerpo humano, las personas tienen un aspecto físico único y diverso a todos, pero de forma anatómica como seres humanos se tiene la misma conformación referencial biológicamente hablando.

Los huesos de los seres humanos son considerados órganos vivos que logran conformar la estructura ósea completa, cada movimiento que se realiza a diario está determinado por huesos y su relación con distintos órganos, además son los huesos considerados el sostén del cuerpo humano, cada hueso tiene su propia forma y función específica, la disposición en los esqueletos obedece a los principios biológicos y anatómicos.

Cada hueso tiene una composición de células que permite los cambios constantes y la remodelación, son clasificados dependiendo su tamaño, función y forma, en cada hueso se originan los componentes de la sangre, además son el soporte y apoyo del sistema nervioso central. La capacidad motora de cada persona se centra en los huesos.

Los huesos como sabemos son los órganos más rígidos del ser humano y se encuentran organizados desde la cabeza hasta los pies, y se conocen generalmente como el esqueleto humano. Los tejidos óseos cartilaginosos y fibrosos son los que unen a los huesos entre si.

Además los huesos no son inertes, ya que están formados por células vivas y vasos sanguíneos, en el proceso de desarrollo y crecimiento humano, los huesos viven en constante modificación.

Los huesos son 2% células vivas y 98% matriz extracelular, además necesitan de calcio, fósforo y vitamina D para la mejor reproducción de las células que son reemplazadas constantemente por otras nuevas.

Las partes de los huesos:

Diáfisis, Epífisis, Metafisis, Cartílago articular, Periostio, Cavidad medular, Endostio y la arteria nutricia.

Además, en los huesos se forman las células sanguíneas.

Nervios

El encargado de conectar el mundo exterior con el interior mediante algunos estímulos y reacciones tanto químicas como físicas es el sistema nervioso.

Son el colectivo de fibras que conducen cada impulso que se recibe desde el sistema nervioso central y que luego es distribuido por distintas zonas del cuerpo mediante las ondas de electricidad que circulan a gran escala y velocidad.

Los nervios tienen distintas funciones específicas, entre ellas podemos resumir:

La función sensitiva permite que el cuerpo humano pueda reaccionar ante los estímulos que ocurren dentro o fuera del organismo.

La función integradora es la que luego del estímulo recibido logra que el cuerpo genere una respuesta tomando la decisión que se debe continuar, el agrandamiento de las pupilas para lograr mejor visión en caso de oscuridad es el mejor ejemplo de esta función integradora.

La función motora es la que realiza la respuesta de nuestro organismo en el caso de que se tengan que contraer músculos o producirse algunas secreciones de las glándulas.

El sistema nervioso se encarga de los reflejos, movimientos voluntarios, y de coordinar muchos sistemas como el respiratorio, este sistema es vital, ya que gracias a él podemos percibir olores, sabores y paisajes por medio de la visión.

El instinto de la supervivencia está incluido en esto, gracias al sistema nervioso central y su control sobre los impulsos conscientes e inconscientes. Este sistema también nos permite cuestionarnos sobre nuestra existencia.

Los tipos de nervios:

Aferentes, craneales, raquídeos, sensoriales, motores, sensitivos.

Huesos y Nervios