Hay pacientes que llegan a consulta con dolor en la rodilla, se les trata la rodilla, y no mejoran. ¿Por qué? Porque el problema está en otro lugar. El sistema nervioso no siempre envía el dolor al sitio exacto donde está el problema; a veces lo «proyecta» a una zona diferente del cuerpo.

¿Por qué la columna o la cadera duelen en la rodilla?

Los nervios que inervan la rodilla nacen en la columna lumbar (L3-L4 principalmente). Si esos nervios están comprimidos por una hernia de disco o por artrosis de columna, el dolor se puede sentir en el muslo, la rodilla e incluso la pierna, aunque la rodilla en sí esté completamente sana.

De manera similar, la articulación de la cadera y la rodilla comparten parte de su inervación. Una cadera muy desgastada o con necrosis puede generar un dolor que el paciente localiza en la rodilla.

Origen del dolor en la rodilla: ¿local o referido?
Origen
Origen local en rodilla (50%)
Columna lumbar referido (16%)
Cadera referido (10%)
Mixto u otras causas (24%)

¿Cómo saber si el dolor viene de la columna?

Algunas pistas clínicas que orientan al médico:

  • El dolor sigue un patrón que va desde la espalda baja hasta la rodilla o la pierna.
  • Se acompaña de sensación de adormecimiento, hormigueo o «corriente eléctrica».
  • Empeora al estar sentado mucho tiempo o al levantarse.
  • Los estudios de rodilla no muestran nada que explique el nivel de dolor.
Clave diagnóstica: Una buena historia clínica y exploración física completa (que incluya columna y cadera, no solo la rodilla) puede hacer la diferencia entre meses de tratamiento inútil y un diagnóstico correcto desde el inicio.